Muchos me preguntan: «¿Qué hago? ¿Me endeudo o no me endeudo?».
Cuando escribí esto, en Venezuela la deuda era muy barata: la tasa activa (la que cobra el banco por el dinero que presta) rondaba el 24 %, mientras que la inflación era mucho más alta. Pero la lección va más allá de ese momento: la pregunta no es si te endeudas o no, sino qué compras con el dinero que pides prestado. Si lo usas para gastos o para adquirir pasivos, estarás cavando un hoyo que puede convertirse en un gran dolor de cabeza financiero.
Qué es una deuda
Una deuda es un compromiso u obligación que se contrae con alguien. Es un instrumento de apalancamiento financiero que te puede ayudar a avanzar, o a retroceder con la misma velocidad si no tienes educación financiera.
Por eso es sumamente importante que desarrolles las habilidades necesarias para administrarla: un préstamo por sí solo no te ayudará a salir de tus problemas financieros; al contrario, puede acelerar la crisis hasta llevarte a la quiebra.
Deuda positiva y deuda negativa
Las personas adineradas dividen la deuda en dos tipos:
- Deuda negativa: la que pagas de tu bolsillo. Por ejemplo, si tienes un crédito bancario sobre el apartamento donde vives, la cuota mensual sale de tu bolsillo.
- Deuda positiva: la que otro paga por ti. Por ejemplo, si tienes un local comercial alquilado y ese local tiene una deuda con el banco, la cuota mensual sale del bolsillo de tu inquilino y no del tuyo.
Este segundo tipo de deuda puede ayudarte a apalancar grandes fortunas si la administras con eficiencia. Entender esta diferencia es fundamental antes de endeudarte.
Si las deudas te quitan el sueño, es porque no las estás utilizando correctamente.
Cómo usar la deuda con inteligencia
Las deudas deben potenciar tu bienestar financiero, no ser un dolor de cabeza. El crecimiento de tu riqueza puede venir del uso inteligente de esta herramienta, que te lleva del punto A al punto B en mucho menos tiempo.
Recuerda que la inteligencia financiera no solo mide tu capacidad para generar ingresos: también mide tu capacidad para administrar la deuda y resolver problemas de dinero.
Mi recomendación es endeudarte solo para adquirir bienes o activos que generen ingresos. Si no tienes claro en qué invertir o cómo utilizar la deuda, no pidas dinero prestado, porque podría ser el inicio de una debacle financiera.
En aquel contexto, además, a quien recibía ingresos en moneda extranjera le recomendaba endeudarse en bolívares, porque le permitía apalancarse en una moneda que perdía valor a gran velocidad.
En resumen
La deuda no es buena ni mala por sí misma: es una herramienta. Tus competencias financieras se traducirán en resultados positivos con tu dinero; pero cuidado con la deuda mal administrada, porque puede llevarte a la quiebra.
Columna publicada originalmente en Caraota Digital (abr 2018), revisada y actualizada para este blog.
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Estratega de inversión con más de 15 años de experiencia, conferencista internacional, autor de La Arquitectura del Dinero y creador del Método RCR: Rentabilidad, Consistencia y Riesgo.
Este contenido es educativo y no constituye asesoría financiera personalizada ni promesa de rentabilidad. Invertir implica riesgos, incluida la posible pérdida del capital.
