Hace unos años tuve el honor de recorrer de punta a punta el colegio Hebraica. Allí aprendí algunos principios financieros importantes de quien era su director en ese momento. Me explicó que los niños ingresan a una especie de escuela de negocios donde aprenden hábitos para manejar el dinero de forma eficiente, y que parte del éxito de la comunidad judía en el ámbito financiero se debe a que recibe esa educación desde muy pequeña.
Mientras conversábamos, me enseñó uno de los principios financieros más trascendentales que he escuchado en mi vida. Me dijo:
«Alejandro, básicamente nosotros aprendemos a llenar un vaso y vivimos de lo que se desborda».
Cómo se llena el vaso
No ha sido fácil entender ese principio, pero con el tiempo he ido asimilando su significado. Nuestra sociedad no está acostumbrada a llenar el vaso: nuestras emociones prevalecen y nos impiden pagar el precio, nos gusta la inmediatez y no creemos en los procesos.
El éxito financiero a mediano y largo plazo va de la mano con nuestro compromiso de construir las bases que nos permitan edificar esa prosperidad. El vaso solo se llena con:
- Trabajo.
- Disciplina.
- Educación financiera.
- Paciencia.
- Mucha perseverancia.
La gratificación diferida
Cuando el vaso tiene lo suficiente para garantizar nuestra estabilidad económica y la de nuestra familia, podemos empezar a disfrutar de lo que se desborda. Es lo que muchos autores llaman gratificación diferida: la capacidad emocional de una persona para postergar la recompensa o la necesidad de gastar antes de tiempo.
No dependerá solo de tu habilidad para generar dinero, sino de tu inteligencia emocional para retenerlo.
Pero no caigas en la trampa de pensar que el vaso se llena con dinero; nada más alejado de la realidad. Muchas personas producen dinero y su vaso nunca se desborda porque carecen de educación financiera. Solo los ingresos que no dependen directamente de ti podrán desbordar ese vaso. Recuerda que ganar dinero y generar riqueza son dos cosas muy diferentes, y solo quienes estén dispuestos a aprender la diferencia encontrarán prosperidad y bienestar.
La inteligencia financiera, una cuestión de supervivencia
Nunca antes la inteligencia financiera había sido tan importante. En un país con tantos problemas económicos, tener herramientas para entender el contexto es de vida o muerte, porque quienes no tienen ningún tipo de información pueden caer fácilmente en la depresión y la desesperanza.
La comunidad judía es un gran ejemplo de perseverancia y éxito financiero, porque entendió que la prosperidad y la abundancia estaban en sus manos. Aprendamos de las comunidades que, a pesar de conflictos y guerras en el pasado, han cambiado sus resultados financieros creando una nueva conciencia ciudadana.
En resumen
Nuestro futuro financiero está en nuestras manos y depende de nuestra habilidad para aprender principios de éxito. Si aún no entiendes cuál es tu vaso y qué lleva adentro, es porque te falta información y conocimiento financiero.
Mi trabajo busca crear conciencia y hacer equipo para que juntos podamos avanzar como país. La Venezuela que deseamos no la hacen unos pocos, la hacemos todos, y solo avanzaremos cuando entendamos que debemos unirnos y aprender principios que deberían enseñarse desde las aulas de nuestros hijos.
Columna publicada originalmente en Caraota Digital (oct 2017), revisada y actualizada para este blog.
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Estratega de inversión con más de 15 años de experiencia, conferencista internacional, autor de La Arquitectura del Dinero y creador del Método RCR: Rentabilidad, Consistencia y Riesgo.
Este contenido es educativo y no constituye asesoría financiera personalizada ni promesa de rentabilidad. Invertir implica riesgos, incluida la posible pérdida del capital.
