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Bolsa de Nueva York

El mercado bursátil: un mundo financiero al alcance de cualquiera

Durante años la bolsa estuvo reservada para grandes capitales. Hoy solo necesitas una computadora, internet y, sobre todo, el deseo de aprender.

Alejandro Quiñones
Alejandro Quiñones21 ago 20173 min de lectura

Cuando escuchamos hablar del mercado bursátil solemos pensar en gráficos sumamente complicados y en números que solo entienden los expertos, a los que únicamente los ricos tienen acceso. La verdad es que hoy cualquier persona puede invertir en los mercados bursátiles del mundo.

Los productos financieros se han democratizado de tal manera que únicamente necesitamos una computadora e internet para ingresar. ¿Qué se necesita de nuestra parte? Solamente el deseo de aprender y de buscar la información financiera que nos permita acceder a este tipo de inversiones.

La bolsa ya no es solo para grandes capitales

Por muchos años el mercado bursátil estuvo reservado para grandes capitales que solo los bancos de inversión podían colocar. La clase media únicamente podía aspirar a productos financieros muy conservadores, como los fondos mutuales, con porcentajes de ganancia muy bajos y a largo plazo.

Hoy los paradigmas se rompen. Instrumentos como las opciones sobre acciones toman fuerza por su accesibilidad y su apalancamiento, y también las criptomonedas, que en aquel momento habían tenido rentabilidades superiores al 2.000 % en apenas un año.

Se abre un mundo de posibilidades ante la oportunidad de aspirar a rentabilidades mucho más altas que el interés que cualquier banco puede ofrecer.

Lo más importante no es el dinero, es el conocimiento

Nuestra era es apasionante y los instrumentos financieros se hacen cada día más atractivos para hacer crecer nuestro capital. Pero necesitamos entender que, en esta era, lo más importante no es el dinero sino el conocimiento y la información financiera.

Por eso estamos llamados a tomar la educación financiera como la base de nuestra riqueza: existe una nueva economía que exige mucho más conocimiento de nuestra parte.

Los vehículos que conocemos, como el empleo, van perdiendo vigencia y el cambio es cada día más inminente. Esto no es más que una invitación a prepararnos para cambios aún más grandes en el mundo financiero. Veremos la creación de muchas más fortunas en mucho menos tiempo, y muchas más posibilidades de obtener riqueza a corto, mediano y largo plazo.

El mundo está a los pies de quien tenga el conocimiento y la información. Solo necesitas un espíritu inconforme y dispuesto a aprender.

Sube tu nivel de merecimiento

Cada día me apasiona más mi propósito de vida, porque mi mayor deseo es ver a muchas personas prósperas y con abundancia en sus vidas. Basta de pobreza, de escasez y de dádivas que buscan empobrecer el espíritu del ser humano.

Nuestro nivel de merecimiento debe aumentar. El conformismo no puede ser un valor en nuestras vidas. Hay una frase que se le atribuye a Bill Gates que lo resume: «No puedes elegir nacer pobre o rico, pero si mueres pobre, esa sí fue tu decisión».

Clave: no permitas que vendedores financieros llamados «asesores» administren tu dinero sin que tú entiendas lo que hacen; recuerda que ellos cobran sus comisiones ganes o pierdas.

En resumen

Invertir en bolsa ya no es un privilegio de unos pocos. Busca información, aumenta tus conocimientos y prepárate para las oportunidades de la nueva economía.

Dejemos la flojera intelectual y tomemos el control de nuestro futuro financiero.

Columna publicada originalmente en Caraota Digital (ago 2017), revisada y actualizada para este blog.

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Alejandro Quiñones
Alejandro Quiñones

Estratega de inversión con más de 15 años de experiencia, conferencista internacional, autor de La Arquitectura del Dinero y creador del Método RCR: Rentabilidad, Consistencia y Riesgo.

Este contenido es educativo y no constituye asesoría financiera personalizada ni promesa de rentabilidad. Invertir implica riesgos, incluida la posible pérdida del capital.