Muchas personas no se atreven a emprender porque no saben cómo separar sus emociones de las decisiones que deben tomar en sus posibles empresas. Carecen de la inteligencia emocional suficiente para entender que lo personal no se debe mezclar con los negocios.
La pasión para el emprendimiento es fundamental, pero siempre separando lo personal de lo profesional.
El verdadero miedo no es emprender
Los verdaderos empresarios controlan sus emociones y no se enganchan ni con las personas con las que deben lidiar ni con las situaciones que deben resolver día a día: es parte del trabajo.
Muchas personas no le temen al emprendimiento en sí, sino a la carga emocional que implica negociar con otras personas, crear un equipo o enfrentar las dificultades normales que todo emprendimiento conlleva.
Por eso, toda persona que desee emprender debe desarrollar la inteligencia emocional y la fortaleza suficiente para afrontar el proceso desafiante que significa tener un negocio. Los retos para los emprendedores aumentan todos los días, pero soy fiel creyente de que las oportunidades abundan solo para aquellos que están dispuestos a pagar el precio y a comprender que estamos en época de siembra: de colocar la semilla y regarla hasta que puedas disfrutar de la cosecha.
Tres recomendaciones para fortalecer tu inteligencia emocional
- Lee. Una de las formas de mejorar tu inteligencia emocional es la lectura. Sin duda, uno de los principales escritores sobre este tema es Daniel Goleman, quien ha escrito varios libros extraordinarios en esta área.
- Escribe tus razones. Ten escritas y siempre visibles las razones fundamentales por las cuales decidiste emprender. Habrá días en los que te provocará abandonarlo todo (y eso es parte del proceso), pero si mantienes a la mano las razones por las que sales cada día a dar un paso más para impulsar esa idea que te apasiona, podrás seguir avanzando hasta lograr tu objetivo.
- Disfruta el camino. No permitas que nada ni nadie te desvíe de él. Independientemente de la situación que debas afrontar, solo tú decides si permites que otros te afecten.
En resumen
Emprender exige pasión, pero también control emocional. Lee, ten presentes tus razones y disfruta el proceso sin dejar que las situaciones o las personas te saquen del camino.
Aunque la pasión por lo que haces es una pieza importante, las emociones personales nunca deben intervenir. Negocios son negocios, no es nada personal.
Columna publicada originalmente en Caraota Digital (mar 2017), revisada y actualizada para este blog.
Da el siguiente paso con tu dinero
Simula tu inversión gratis en mi app con IA o agenda una llamada 1 a 1 conmigo.
Estratega de inversión con más de 15 años de experiencia, conferencista internacional, autor de La Arquitectura del Dinero y creador del Método RCR: Rentabilidad, Consistencia y Riesgo.
Este contenido es educativo y no constituye asesoría financiera personalizada ni promesa de rentabilidad. Invertir implica riesgos, incluida la posible pérdida del capital.
